LA VERDAD SOBRE COPAHUE 2021

Todos los años, desde hace mucho tiempo, siempre en esta época viajo hacia las Termas de Copahue. Sus baños termales y las sesiones de barro son incomparables, y no solamente mejoran los problemas de salud, sino que además brindan una vitalidad que se debe a que las personas respiran todo el tiempo vapores en el ambiente que poseen minerales, los que se incorporan al organismo.

Hace unos cuantos años, me sorprendí una noche estando allí, porque comenzaron a surgir en mi mente relatos e ideas sobre cuentos que, al acumularse, permitieron que finalmente los compilara en tres tomos llamados CUENTOS AL PIE DEL VOLCÁN, tomos I, II y III, que constituyó mi homenaje personal al poder curativo de la zona, a los Elementales que brindan la energía para que esto suceda, y a aquellos amigos temporales con quienes compartí esos momentos. La temperatura allí, debido a sus 2.000 mts de altura, es fresca hasta el grado de que mientras que en Neuquén en esos días el calor llega a los 40 grados a veces, en Copahue no es raro que durante la noche la temperatura baje hasta 10 grados bajo cero, o pasar una Navidad con nieve.

Sin embargo, a pesar de toda mi mejor disposición para escribir estos libros a fin de hacer mención pública de las bondades de las curaciones y entremezclarlo con anécdotas de la zona, lo que sin duda favorece tanto a los comerciantes, hoteleros y aún a los organismos provinciales de turismo, no he obtenido los resultados esperados.

A todo esto, no solamente los que manejan los hilos del Copahue Medita me negaron presentar mis libros sobre Copahue, sino que por otro lado, la mentalidad de los comerciantes y hoteleros finalmente fue rechazando difundir estos libros entre los turistas, aunque constituía una publicidad gratis para el comercio, la zona y la provincia.

Por supuesto, nadie contribuyó a mi proyecto con un solo peso, ni siquiera con voluntad de promocionarlo ya que los libros los publiqué por mi cuenta e invertí una buena suma de dinero en ello, dejándolos a consignación con su respectivo porcentaje de ganancia para quien los vendiera, y a cobrar yo cuando se vendieran.

En Copahue, al que yo llamo Payton Place (la caldera del diablo, vieja serie de los 80) hay una lucha interna secreta entre poderes de personajes nefastos que tengo que contener los dedos para no escribir sus nombres y apellidos, que se creen los dueños del pueblo, y como yo no comulgo con ninguno de ellos ni les ofrezco porcentajes salvo que legítimamente pongan a la venta mis libros, las puertas se me fueron cerrando, incluso la de los organismos provinciales de Neuquén, que ni siquiera me permitieron realizar la presentación de mis libros en la zona, pese a que promocionaban gratuitamente las termas.

Escribí un cuarto tomo que se llama TIERRA DE DUENDES que fue escrito en una semana acelerada y afiebrada en la que me pareció que una Entidad permanecía a mi lado y me inspiraba su relato, mientras me mantenía pegado a la silla todo el tiempo y aporreando el teclado hasta que lo terminé.

Debo aclarar que mi abuela paterna, habiendo vivido su juventud en esa zona cordillerana, me aportó muchos comentarios sobre lugares y hierbas curativas de la zona cuando yo apenas tenía 8 años y visitaba con mis padres las lagunas, pues sólo eso eran en ese entonces, lagunas rodeadas de barro.

Este último libro casi diría que fui empujado a escribirlo, y relato paso a paso el viaje desde la capital de Neuquén hasta la misma tierra de Caviahue-Copahue, donde un duende me va comentando cosas increíbles sobre la existencia de Elementales y Hadas en la zona, que no carecen de veracidad puesto que los lugareños conocen muchos secretos, pero no los cuentan a cualquiera.

Años después, tal como lo narro en el libro, acerté a encontrar en el camino a una persona que viajaba hacia esa zona y al llevarlo en el motorhome, siendo este personaje nativo de la zona, durante muchos kilómetros me fue narrando muchas experiencias tal como lo hace el duende en mi cuento. Realmente, esto fue desconcertante para mí; mi relato fantástico se había hecho realidad, a veces lo recuerdo y no puedo creer en tales “casualidades”.

De paso comento que se me ha hecho la vida imposible tras muchos intentos de prohibición de estacionar mi motorhome, porque el nuevo dueño del camping no quiere que uno pueda ejercer el libre estacionamiento en la calle (le arruina el negocio), y dado que poseo independencia total, en agua, calefacción, incluyendo paneles solares, y con un baño infinitamente mejor que el del camping, me he negado a pagar por estacionar en el barrial que significan la falta de comodidades que nunca ha ofrecido el pretendido camping, que debería por ejemplo, tener obligatoriamente un digestor químico para aguas grises y negras de los motorhomes que pretende albergar.

Bien, este año 2020 no fui a Copahue, le falté por esta vez porque algo me dijo en mis adentros “este año no vayas”. Y fue algo muy fuerte, por lo que le hice caso. Más tarde comprendí porqué me fue inducida esta idea, que contrariaba no solamente mis deseos sino la tradición de más de veinte años.

Alguna gente amiga que sí fueron, indignados por la falta de organización y de consideración por parte de las autoridades provinciales hacia quienes hacen tantos kilómetros y pagan los precios top de la estadía, se reunieron para presentar en el diario local una carta en la que expresaron su desagrado por las condiciones deplorables en que el gobierno de la provincia somete a Copahue, siendo que sistemáticamente deja que Copahue cada año se derrumbe, más y más.

Aparentemente, según comentarios por lo bajo de mis conocidos de la zona, desde hace muchos años hay una desidia que apunta hacia la privatización de este lugar casi sagrado y que pertenece a los neuquinos y da la bienvenida incluso a extranjeros que llegan desde Alemania, EEUU, Rusia, etc. Los negociados en este país de corruptos marchan a la orden del día, como todos lo sabemos.

Es más, el gobierno de la provincia de Neuquén, ladinamente, oculta que hay casos de contagio del bicho chino en Copahue, en Caviahue (villa cercana a 17 km de Copahue) y también oculta que ha habido numerosos casos de contagio en una localidad cercana, llamada Loncopué, que queda de paso obligado hacia las termas. Esto se suma a la falta de infraestructura y a la negación de inversiones para beneficiar a los bañistas (curistas, turistas que se vienen a curar), que hacen de viajar a Copahue, más un vía crucis que una vacación.

Gobierno tras gobierno, año tras año, se niegan a pavimentar los 17 km de ripio y piedra bocha para llegar a Copahue, a pesar de los numerosos accidentes, la rotura de vehículos por las piedras del camino, de parabrisas y hasta de muertes debido a las condiciones pésimas del camino. Si algo ha de desarmarse en tu vehículo, transita la Pista de Pruebas que significa ese trayecto de “serrucho” que nunca termina, y entonces, lo descubrirás, sin duda.

Es una constante el obsevar cómo se va derrumbando lo poco que hay, y la indiferencia malsana del gobierno provincial, del color que sea, hacia una de las tres mejores termas del mundo. Como neuquino nativo, me indigna comprobarlo año tras año.

El personal que atiende las termas suele ser generalmente el acusado por los organismos estatales, aunque yo en mis libros cuento anécdotas divertidas y alegres sobre esta gente humilde que pone lo mejor para que el bañista esté lo mejor atendido posible pese a las paupérrimas condiciones en que están sumidos. Muchas veces ni siquiera son provistos de los elementos esenciales.

Estas personas, debido a la aridez de la zona, suelen ser transportadas desde Loncopué, el pueblito cercano, justamente donde actualmente hay numerosos casos de contagios del bicho chino, PERO LA PROVINCIA LO NIEGA Y LO CALLA para no hacerse cargo de ninguna responsabilidad, así como los medios periodísticos están amordazados respecto de comentar la realidad, pero como yo no tengo dueño (nunca lo tuve), soy neuquino, y conozco la zona desde la niñez, y además, tengo raíces locales de parte de mi abuela, tengo todo el derecho de manifestar la realidad.

Los trabajadores de la termas, raramente alcanzan a jubilarse dado que desde siempre los contratan por un período como máximo de seis meses, por lo que la jubilación sólo es computada medio año por cada año que transcurre.

Hice muchos amigos allí, algunos trabajadores de las termas, otros que vienen a trabajar desde Zapala, una localidad cercana, y todos callan por miedo a las represalias, como ocurre en tantos otros lugares del país donde imperan el autoritarismo y las políticas regionales.

Yo hoy siento la necesidad de expresarme respecto de cómo tratan estos parásitos del gobierno provincial a mi querido Copahue, funcionarios que no funcionan por ignorancia, por incapacidad, por desidia, acomodados políticos, corruptos y en ocasiones totalmente ignorantes sobre la tarea que se les asigna, que solamente se dedican a cuidar su quintita para ir rotándose de puesto en puesto, año tras año.

Y como estos nefastos son mayoría, un manto de silencio cómplice obliga a quienes aman la zona a ir emigrando por razones tanto económicas como políticas. Dicho en criollo, el gobierno provincial usa a Copahue como fuente de ingresos, pero no retorna en suministros ni en mantenimiento o en renovación; Copahue rinde anualmente millones que nadie sabe a qué son destinados o a los bolsillos de quienes van a parar, porque los fondos nunca retornan para mejorar el servicio.

Copahue sigue funcionando por el amor de su gente trabajadora que atiende las termas, no por intermedio de los aportes provinciales hacia el mantenimiento. Y cuando los particulares como yo, intentan ayudar al progreso y a la promoción de sus magníficas aguas y barros, son sistemáticamente boicoteados como en mi caso personal, lo que tengo el pleno derecho de mencionar porque soy testigo de ello, de sus medidas perversas y de sus intereses corruptos.

Año tras año, al sumergirme en las piletas de aguas calientes tanto sulfurosas como ferruginosas, que tanto bien le hacen a mi organismo, observo EL MISMO ALAMBRE QUE RETIENE LA MISMA MANGUERA de agua, endurecida por el paso de los años, año tras año. Hubo una ocasión hace tiempo en que tuvieron que cerrar un baño porque NO HABÍA ALAMBRE PARA HACER DE ABRAZADERA de las mangueras del agua fría con que se regula la temperatura desde 80 grados a los 35 grados necesarios para el baño.

Todo esto depende de las directivas desde Neuquén Capital, donde Copahue parece sólo existir como un lugar para explotar comercialmente siendo que es una bendición ancestral de la Naturaleza, poblada por infinidad de Elementales, que manifiestan su indignación debido al maltrato de la zona por parte de las autoridades correspondientes. Pero ya va a llegar la hora de la verdad y del correctivo para estos personajes elitistas.

Copahue se muere, año tras año, porque lo están dejando morir a propósito, se está convirtiendo en ruinas que se inundan el día que llueve porque los techos del Complejo central hasta hoy presentan infinidad de goteras, y yo comparto las sospechas de varios lugareños de que se trata de una intención perversa dirigida a un negociado particular.

De esto ya hubo antecedentes pero no se cerró el trato debido a la voracidad de quienes concesionaban el servicio a empresas que no estuvieron dispuestas a aportar semejante inversión necesaria para renovar el servicio y además, tener que compartir altas “comisiones” a los políticos de turno. Todo esto lo vengo escuchando de diversas fuentes, desde hace mucho tiempo; a mí no me la pueden contar porque yo conozco la trayectoria de Copahue aún desde que muchos de los que hoy lo sabotean, hubieran nacido.

Tal vez un poco demorado, pero a esta edad, cansado e indignado por ver tanta corrupción, por fin me decidí a expresar mi sentimiento hacia la forma en que estos miserables con corbata (aunque no faltan las maquilladas, que son las peores, para ser inclusivo) sabotean y dificultan el servicio curativo natural a tantas personas que lo necesitan y que hacen sus mejores esfuerzos para concurrir desde distintos lugares del país y del mundo, esfuerzos que no resultan baratos ya que ir quince días a Copahue, no es un presupuesto para cualquiera.

Por supuesto, los medios comprados y los “funcionarios” corruptos van a negar lo que manifiesto, pero de corazón esta vez me vi llevado a manifestar, la verdad sobre Copahue 2021.

El Sendero Del Ser. Bendiciones. Leo

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