¿PARA QUÉ SE FORMA UNA PAREJA? (1)

La respuesta típica a esta pregunta podría ser, por ejemplo, para vivir acompañados, complementarse, ayudarse mutuamente y disfrutar de hacer las cosas en conjunto. Y en otros casos, además, para continuar la especie a través de los hijos y vivir la experiencia de ser padres y aprender al criar a sus hijos.

Sin embargo, al cabo de cierto tiempo, años más, años menos, algo necesariamente va a cambiar en la relación. Hay ciclos de evolución en todos los hechos terrenales y la pareja no puede permanecer ajena a ellos. Pero hay un fin, un propósito para ese encuentro que estaba subyaciendo debajo del encanto inicial en que se desarrolló la primera etapa de la relación.

¿Cual es este factor X, ignorado en la primera instancia, que se presenta tras algún tiempo de trato entre ambas partes? Que el propósito intrínseco de formar una pareja implica generar crisis de cambio en ambos participantes. Si no existieran estas crisis de cambio necesarias, la pareja perdería “sabor” y con el tiempo, se disolvería sin pena ni gloria.

Por tal motivo, a ella le atrajo irresistiblemente él, y a él, lo volvía loco la idea de estar con ella; y eso no pasó de esa manera con otras personas que conocieron, con quienes posiblemente se llevaban bien, que se comprendían, que se complementaban pero que la relación era más de amistad que de pareja, porque estaba faltando ese “algo” que era el acuerdo previo de encuentro (inconsciente) a fin de que ambos crecieran.

En otras palabras, la persona A se encuentra con la persona B a fin de vivir experiencias de vida más o menos importantes, pero también para que en cada uno (por causa de la relación) se generen CRISIS de cambio, que los lleven a crecer en forma personal y en cuanto al aprendizaje de pareja.

En el Anteproyecto que cada ser realiza en la Dimensión anterior a encarnar, se plantea un Plan de Vida cuyo propósito es el desarrollo y la evolución de su Conciencia. No puede hacerlo solo, sino que necesita factores externos que lo soliciten y lo estimulen a fin de generarle situaciones que lo llevarán a superarlas y así ir aprendiendo en este plano material, las lecciones que proyectó para madurar en esta encarnación.

Primeramente serán sus padres y hermanos los factores de estimulación de sus aprendizajes, luego más tarde las experiencias serán con sus amigos y personas de su entorno cercano. Cada vez se va despegando más de sus padres, independizándose, hasta que en algún momento ya programado, encontrará su primer pareja, de la que se enamorará con locura porque es su primer contacto con el amor de pareja.

Y allí comenzarán otros desafíos para los que no estaba preparado y que le traerán nuevas crisis, distintas de las anteriores, que deberá resolver y así, irá aprendiendo gradualmente. Se producirán situaciones de cambio y transformación, relacionadas con su propio hogar, su pareja y sus hijos. Todo esto le va a ir dando experiencias de vida, es decir “va aprobando materias” en la carrera de la vida, camino a recibirse de adulto experimentado.

¿Cómo terminará esta historia? Va a depender de los planes de vida de todo el conjunto familiar. Si acaso los integrantes de la pareja necesitaran vivir experiencias diferentes, entonces se va a producir la separación, que a veces resulta tan traumática porque no se la comprende. Cada una de las partes necesita tan imperiosamente aprender algo distinto, que aún amándose, no encuentran otra respuesta que separarse.

Muchas veces leemos esos hermosos carteles rosa que afirman: “El amor todo lo puede”. Es cierto y no lo es. Porque no entendemos exactamente QUÉ ES EL AMOR. También es por amor que esa pareja se separa, aunque no lo sabe, porque es el amoroso mecanismo de la evolución que los obliga.

¿No pudo el amor mantenerlos juntos? Pues fue el Amor quien los determinó a independizarse. La amorosa necesidad de aprendizaje que hemos aceptado al solicitar el privilegio de encarnar; sí, porque encarnar es un privilegio no concedido a todas las almas que esperan.

Las Entidades espirituales se replantean la incoherencia del ser humano que cuando está detrás del Velo se desespera por venir al plano Tierra, y cuando ya está encarnado, muchas veces reniega de su condición y sueña con irse del otro lado del Velo.

Me hace gracia cuando escucho a algunas personas que muy sonrientes en su ignorancia me expresan: “Ésta es mi última encarnación en este plano” sin poner el ojo en todo lo que aún les falta aprender y comprender sobre la materia.

“Si, porque Fulanito o Sutanita me dijo que no voy a encarnar más”… Personas que ya “son Maestros Ascendidos” antes de tiempo y por el sólo decreto de Fulanito o Sutanita, sin que importe el nivel de evolución y aprendizaje.

Regresando a la separación de la pareja en cuestión, los “pobres hijos” deberán sufrir también esta situación, sin saber tampoco que ellos eligieron a estos padres porque necesitaban vivir la experiencia en ese tiempo y de esa forma, lo que les generará sus correspondientes crisis a fin de obtener crecimiento y capacidad de supervivencia.

Este tema de aprendizaje es muy interesante y deberé ampliarlo en posteos complementarios sobre la familia y las causas de que hoy, todo suceda vertiginosamente con relación a generaciones anteriores. De que todo haya cambiado “incomprensiblemente”.

También esta situación de la actualidad tiene un desencadenante, la violencia familiar que se canaliza mayormente hoy como lo que se ha dado en llamar Violencia de Género, cuyos motivos requieren un análisis detallado y específico, pero que no es distinta de la violencia en general, sino que se desencadena entre seres de distinto sexo, aún cuando no sean pareja.

Si vamos al caso, también existen reacciones muy violentas por celos u otras cuestiones entre parejas de homosexuales, tanto de hombres entre sí como de mujeres, llegando a casos extremos como puede ser el asesinato.

Antiguamente la violencia se desencadenaba no solamente en la pareja sino también en los hijos, pero hoy principalmente se activa de forma explosiva en la relación de la pareja, o en el contacto hombre-mujer, que son los factores creadores de crisis, uno en el otro. Y aunque no se crea, por Amor.

El artículo que se continúa con este tema llevará un subíndice (2) para relacionarlo con este primero, si el lector busca leerlos con cierta continuidad para encadenar mejor los conceptos.

El Sendero Del Ser. Bendiciones. Leo

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